De guaqueras tristes a felices costureras

Chucho Torres | Bogotá

Bogotá
Chucho Torres

En el occidente de Boyacá, Colombia, está la población de Muzo, reconocida mundialmente por los yacimientos de esmeralda. Las gemas más hermosas y valiosas del planeta se han extraído de esas reservas. Esa región también es tristemente reconocida porque afrontó décadas de violencia extrema. Muchas generaciones crecieron asediadas por el miedo y las constantes matanzas. Ese teatro sanguinario ha desaparecido y las gentes de esas cordilleras apetecidas tienen, ahora, tranquilidad. Lo que no cambia al ritmo que todos quisieran es la calidad de vida de los habitantes. La pobreza es notoria, las oportunidades laborales y educativas no abundan. Solo desde el año 2009, cuando se inició una transformación en la forma de extraer la piedra preciosa, la vida ha cambiado.

Luz María Pinilla, una valiente mujer de 56 años, narra su historia, comparte sus vivencias de hoy, que están signadas por el duro pasado entre el sueño de encontrar una esmeralda y la tragedia de no tenerla.

«Entre mis quince años de edad y hasta que cumplí cuarenta y ocho estuve en la ‘guaquería’. Es una vida deplorable, trágica, de sufrimiento. No conseguí nada en eso, solo angustias. Las mujeres de por aquí tocamos muchas puertas para que nos dieran algún trabajo, nadie aportó», narra esta mujer nacida en las laderas de la Cordillera Oriental.

Fue en la alcaldía de la época cuando alguien las escuchó y comenzaron unas capacitaciones para las madres de familia, luego una asociación de esmeralderos les donó un par de máquinas; ahí comenzó un nuevo resplandor, el brillo tenue de una vida diferente.

«Llegó a la región la empresa Minería Texas Colombia —subsidiaria de Texma en Estados Unidos— nos entregaron todo su apoyo, creyeron en nuestro trabajo y despegamos con Confecciones Monalisa. Hoy nuestro taller produce cinco mil prendas de dotación para la compañía minera. Generamos diecinueve puestos de trabajo (quince mujeres y cuatro hombres). Somos cinco socias y queremos ampliar la cobertura. Si otras empresas que operan en el occidente de Boyacá respaldaran esta iniciativa de emprendimiento, podríamos generar más de cien empleos», acota la señora Pinilla.

Muzo, Boyacá; Cordillera Oriental, Colombia

La empresa MTC ha transformado la manera de explotar la esmeralda. Las prioridades en la región son la seguridad de los trabajadores y su calidad de vida. Está demostrado que la existencia en esa convulsionada zona es ahora más calmada. Antes, las bandas de extracción criminal llegaban a ultranza y causaban muchos problemas, desde la alteración del orden público hasta el deterioro de los ecosistemas. La actual compañía minera cumple con los pactos de compensación y la atención responsable de las comunidades. Está enmarcada en la Minería Bien Hecha, estrategia que promueve la Asociación Colombiana de Minería, para que las mafias dedicadas a la explotación ilegal sean identificadas y desalojadas de las comunidades en las que generan tanto daño.

Luz María Pinilla brilla de felicidad con su taller, los tiempos en los que no tenía para alimentar a sus hijos son parte del pasado. Su sueño de fundar un taller de costura es una realidad; su aspiración de generar empleo se está gestando. «Aquí las familias de la comunidad necesitan mucha atención en capacitación y respaldo para generar nuevos negocios. La guaquería no deja nada bueno. Lo que necesitamos es apoyo no que nos regalen nada», sentencia la Representante Legal de Confecciones Monalisa, empresa de Muzo, Boyacá, liderada por valientes mujeres.

En las entrañas de estas tierras habrá mucha riqueza en esmeraldas, pero en las entrañas de estas mujeres persiste la esperanza de un día a día más tranquilo, de más solidaridad, de más sosiego. Ellas, las socias de esta microempresa, quieren ser tejedoras de la joya más preciada y escasa en la sociedad de hoy: la generosidad.

Esfuerzo, empeño, talante, confianza y temple, son las características de Luz María Pinilla y sus socias.

El primero de agosto de 2017, las socias de Confecciones Monalisa se hicieron presentes en la jornada 'Cascos a la Plaza'.

 

Este portal está dedicado a la señora Mery Segura y a sus tres queridas hijas, Ángela, Olga Lucía y Marisol Neira. Verdaderos ángeles en la Tierra. Generosidad, bondad y amor son su identidad.