El duelo, sabiduría de la naturaleza

Chucho Torres | Pereira

Pereira
Chucho Torres

La sicóloga María Paula Jiménez, experta y certificada por la Universidad de Stanford (EE.UU.) en el Programa de Docentes del Entrenamiento para cultivar la Compasión conoció la historia y experiencia de Lindley Humberto Giraldo Guzmán quien perdió a su hijo en un accidente. A raíz de ese fallecimiento el padre crea la Fundación Resurgir para ayudar a padres en similares condiciones.

Con mucha generosidad y amor, María Paula Jiménez respondió esta entrevista que le propusimos para enriquecer la valiosa narración de Lindley.

Doctora María Paula, ¿Cómo trabajar en la compasión y el gozo que no sea algo solo de coyuntura?

Las cualidades del corazón son como las plantas, duermen bajo la tierra de nuestra mente esperando a ser regadas con la luz de nuestra conciencia, nuestra atención y nuestra presencia. El amor, el gozo, la compasión, la auto-compasión y la bondad son cualidades naturales que todos los seres tenemos, pero ¿cómo volver a ellas cuando hemos perdido a nuestro hijo?

Cuando estamos inmersos en un estado de duelo nuestra realidad esta coloreada por nuestro estado anímico y en ese momento el acto de cuidado más noble, amable y compasivo es permitirnos vivir este dolor plenamente, expresarlo, sentirlo, permitir que nos toque, nos atraviese.

El duelo es una sabia estrategia evolutiva de la naturaleza ante la muerte, es una cualidad que compartimos con los mamíferos y esto es profundamente consolador. Tanto los elefantes como los chimpancés tienen estrategias sociales de apoyo y de pausa y recogimiento cuando alguno de sus miembros ha muerto. Así es que darnos permiso de parar, ir adentro de nosotros mismos y buscar apoyo, compañía y consuelo en quienes más amamos resulta ser el primer acto auto-compasivo que podemos ofrecernos a nosotros mismos. Estar presente para nuestras necesidades, monitorearlas, expresarnos auto-cariño, cuidado y ofrecernos a nosotros mismos eso que sabemos que es lo que quisiéramos que alguien nos pudiera entregar bien sea en forma de un auto-abrazo, una caricia o un pensamiento cálido en el silencio de nuestra propia mente.

Una vez hemos pasado esta etapa, el cuerpo y la vida misma nos va dejando ver que hay una leve intención de reconectar con la luz, con la vida y es en este momento que se hace necesario llenarnos de determinación para reclamar el poder infinito que tenemos en nosotros mismos durante los momentos más difíciles para estar mejor. No importa si la habitación interna de nuestra existencia ha estado oscura un mes, un año o un siglo, solo con encender la luz, la oscuridad ya se ha disipado. Inicialmente conectar con el amor, el presente, el gozo, la dulzura, la bondad puede requerir una cantidad de energía pero con el tiempo las conexiones neuronales que las soportan se irán ejercitando nuevamente y serán cada vez más familiares y asequibles.

Honrar su vida alimentando lo que es real: EL AMOR

Un acto de amor es conectarnos con el sentimiento autentico subyacente a la emoción predominante, es decir si en el presente hay rabia, dolor, tristeza, desconsuelo, etc., poder sentirla, abrazarla, acogerla y acompañarnos a nosotros mismos en ese momento sin permitir que toda nuestra atención y existencia se pierdan en ese sentir, sino haciendo un pequeño esfuerzo por conectar con la otra parte de la historia, esta parte que es igual o quizás más fuerte y real y a la vez consoladora: conectar con el infinito cúmulo de amor que habita en nosotros por nuestro ser querido. Este amor no cambia, solo crece y se eleva convirtiéndose en un recurso inmenso al cual podemos acceder siempre… parar sentir el amor, enviarle amor a donde quiera que este, permitir que nos invada su imagen y su recuerdo y hacer un templo en nuestro corazón al cual siempre podemos volver al reencuentro sagrado de almas donde prevalece lo que es autentico y es real… EL AMOR.

Nutrir el presente con gozo y aceptación: NUESTRA OFRENDA

Otro ejercicio que considero pertinente es ganar un poco de perspectiva tratando de imaginar aquellas amables palabras que le compartiríamos a nuestro ser querido si fuéramos nosotros quienes nos hubiéramos ido al cielo primero… tomarnos un momento para hacer esta reflexión a conciencia conectando con nuestra alma y nuestro ser más puro quizás nos permite llegar a varios insights como por ejemplo el entendimiento que solo quisiéramos que nuestros seres queridos pudieran ser felices de vuelta, disfrutar todo lo que nos gustaba hacer juntos por los dos, vivir y disfrutar la fuerza de la vida aun corre a través de ellos y hacer de cada acción en su vida una ofrenda de amor para quien ya no está ya que el momento de la separación es solo transitorio.

Estamos juntos en esto como humanidad: SERVICIO

Volcar nuestro dolor a una causa con significado hará que la vida y la muerte de nuestro hijo tengan significado y sentido. Servir a una causa relacionada con la muerte de nuestro hijo será una estrategia preventiva o de apoyo o de compañía a otras madres que han perdido a sus hijos por razones similares. Esto permitirá que ese cúmulo interno de amor y sentimientos se encaucen hacia el bien mayor logrando conectar con nuestro buen corazón y nuestro poder de hacer el bien así sea en medio del dolor…. porque estamos juntos en esta experiencia que se llama humanidad, permito que el dolor de todas las madres me toque y me dispongo a estar presente y aliviarlo en la manera que me sea posible, y esto en si mismo hará que la humanidad compartida me sostenga y alivie mi dolor. Esto hará activar en nosotros la respuesta de liberación de oxitocina la hormona del amor y la conexión.

Por último, jamás subestimaría el poder de Descansar en el presente, llamando nuestra mente una y mil veces a lo que está a nuestro alrededor y en nuestro interior, ya que nos permitirá saber que las emociones son impermanentes, si las vivimos con amor seremos a la vez quien sufre y quien nos acompaña en ese sufrimiento, activaremos este poder y podremos volver a contactar con la magia de una flor, un atardecer y una sonrisa lentamente pero con determinación.

Información sobre el Entrenamiento para Cultivar la Compasión en http://entrenamientocompasion.com/

Este portal está dedicado a la señora Mery Segura y a sus tres queridas hijas, Ángela, Olga Lucía y Marisol Neira. Verdaderos ángeles en la Tierra. Generosidad, bondad y amor son su identidad.