Deisy Torres Vargas

Fotos: Suministradas

Inspirada en el movimiento consciente

“Creo en la crianza presente”


Había un Rey que tenía dos halcones a los que adoraba, pero el más joven de ellos no volaba y permanecía en una gruesa rama día y noche. Preocupado por esta situación mandó a buscar a alguien del pueblo, a un campesino, que resolviera el problema. En muy pocas horas el animal agitaba, como solo lo saben hacer los halcones, sus alas sobre los dominios del reino. Al preguntar cómo lo había logrado, la respuesta del hombre fue sencilla: corté la rama. Claro, en los primeros momentos el ave sintió que todo se derrumbaba y que iba camino a despedazarse, pero despertó, agitó las alas y de pronto ganó altura, confianza y aprendió que podía sostenerse y avanzar en el aire. Con este relato Deisy Torres, Comunicadora Social y Periodista de la Universidad de la Sabana (Bogotá) introduce parte de su experiencia.

Desde 2007 encaminó su existencia a escuchar, acompañar y sembrar semillas en las demás personas. “Me he formado con maestros en Reiki, Chacra Síntesis, Terapia Clark, Bioelectrografía, Naturopatía, Terapia de Respuesta Espiritual y Metafísica. De manera autodidacta e intuitiva aplico técnicas de sanación física, emocional y espiritual. Creo y he aceptado los dones y talentos que se me otorgaron para inspirar y acompañar a las personas para que puedan sanar, limpiar, activar y evolucionar como seres para alcanzar estados de felicidad y plenitud”, explica esta mujer que inspira y que no se cataloga como una maestra sino como “terapeuta Integral”.

Joven y triste

Relata Deisy que su infancia y adolescencia tuvo dos componentes contundentes, de un lado, su familia tenía todas las comodidades necesarias para gozar una vida plena y educar a los hijos, no faltaba nada y, de otro, ella se enfrentó a crisis muy fuertes de depresión, miedos, dependencia de los padres y una desubicación general en el plano de la existencia. Desde los trece años padeció el síndrome del ovario poliquístico. Enfermedad que causa un desequilibrio de las hormonas sexuales femeninas y provoca cambios en el ciclo menstrual, quistes en los ovarios, dificultad para quedar en embarazo y otros cambios en la salud. Desde esa edad la medicina convencional le recomendó tomar anticonceptivos para regular su período, así lo hizo. “De manera inconsciente estuve 23 años intentando ser un hombre, por eso lo del síndrome. Se me bloquearon los ovarios. Físicamente parecía un hombre, tenía sobrepeso y problemas de autoestima. Sí, era muy buena estudiando, ejemplar, pero tenía ese disfraz, en medio de mi soledad sentirme un bicho raro era el sufrimiento. Hoy destaco el inmenso amor que recibimos por parte de mis papás. Realmente la tristeza y oscuridad eran mías y no por culpa' del entorno”, dice.

Se graduó en la universidad con honores y, a juicio de sus padres, estaba lista para iniciar un camino de éxitos profesionales. Sin embargo dentro de ella las cargas de no tener clara la misión le agobiaban su existencia. “No era feliz, no me sentía bien”.

Ella explica que hoy es un ser que despertó gracias al movimiento consciente y que encontró la razón de ser su existencia cuando fue a Cuba a estudiar producción ejecutiva de cine y televisión. “Conocí a un médico con conocimientos más místicos. Él fue la primera persona que me habló de energía, chacras, poder de curación con las manos y me dijo que yo tenía unos dones especiales para sanar, que tenía un radio de acción positiva grande, que tenía el tercer ojo desarrollado y que de manera intuitiva hacía muchas cosas que a otras personas les costaba trabajo aprender”.

Según su narración, fue incrédula con esas primeras señales, en Bogotá aparecen otras enseñanzas, luego conoce a quien hoy es su esposo en otra historia cargada de emotividad. Ahí comienza la investigación, ya referida, en varios países de Europa.

De la oscuridad a la luz

Ella está convencida de que los conflictos en el mundo son la exteriorización de las guerras que cada persona lleva adentro. Que las mujeres se enfrentan hoy a las frustraciones propias de las presiones familiares y, a su vez, a las luchas por ser profesionalmente exitosas. “Se vive en una permanente comparación que ha generado unas competencias que no tienen sentido. Las mujeres no tienen que parecerse a los hombres ni actuar como ellos. Se puede ser mujer, dar vida, ser exitosas, en el marco de un equilibrio, pero de eso no se habla en las familias ni en los centros educativos y menos, en los medios”, afirma.

“Desde hace seis años asisto en terapias en su mayoría a mujeres que llegan cargadas de sufrimiento y por lo tanto enfermas, desoladas. Las acompaño a aprender a mirarse desde el interior, a despertar. Es prioritario entender que somos únicos, tanto como las huellas digitales, es impresionante, son irrepetibles. Hay que escuchar y seguir el corazón y dejar de culpar al resto del planeta de lo que nos pasa”, precisa Deisy Torres quien nació en Bucaramanga, al oriente de Colombia.

“Pasé por muchos momentos de oscuridad, a los 19 años de edad, cuando mis padres ventilaron el tema del divorcio, quise manipularnos con hacerme daño, era mi profunda depresión. No concebía mi vida sin ellos, era totalmente dependiente. Me hablaron de cirugías, un día me dijeron que ya no podía ser madre, no compré ese pronóstico, ni me creí los diagnósticos y busqué en el amor, la compasión y el perdón. Ahí está la cura para todo, el milagro está en mí. A todas esas mujeres frustradas y cargadas de culpas (no creo en las culpas), invadidas de sufrimiento, les digo que atravesar la sombra con confianza, mirando adentro trae la luz".

Ser madre, una bendición

Radicada desde comienzos del 2016 en su natal Bucaramanga, Colombia, (vivió una temporada larga en varios países de Europa) habla desde la experiencia de ser madre. “En el corazón de una madre hay amor, amor incondicional. La mayoría de las madres hablan de lo maravilloso que es y de lo bendecido que es un hogar con un pequeño creciendo. Sin embargo, muy pocas personas hablan también de los retos a los que uno se enfrenta. Esto es un proceso maravilloso, divertido, bendecido y que requiere de nuestra presencia y toda la energía vital de nosotros, de la pareja y de toda la familia. Hemos aprendido que a los niños en realidad no se les enseña nada, si se crean los ambientes pensados para ellos, se desarrollan solos: gatean, aprenden a comer, a desatorarse, a caminar, a caerse y a levantarse. Si se le permite, ellos aprenden que el error y la equivocación son parte del proceso, que ensayamos y nos equivocamos, volvemos a ensayar y de repente acertamos o, incluso, obtenemos un resultado distinto al que pensábamos. Con Alejandro he aprendido eso, a que la perfección no existe, que la buscamos porque estamos detrás de que los demás nos amen y nos acepten porque el sistema educativo es, en parte así, el equivocarse está mal visto. Y ¿quién es perfecto? Nadie. El buscar la perfección nos hace elaborar personajes para encajar en la sociedad, así que bendito el error, gracias a todas esas equivocaciones que nos hacen crecer, que nos permiten explorar distintas multi posibilidades exactamente igual que los niños”.

“Con mi esposo, estamos creando un programa de acompañamiento para parejas perfectamente imperfectas, donde compartiremos distintas herramientas para vivir en familias cada vez más conscientes en donde aprendamos a gestionar las emociones, conflictos, retos y salidas de zona de confort para seguir creciendo y evolucionando eligiendo escuchar la voz de Dios que no es otra que la de nuestro corazón. También abriremos en enero de 2017 el primer jardín infantil de Santander con una guía Montessori certificada con el fin de brindar un espacio de educación para esa primera infancia donde se respeta todo el proceso de cada niño, no hay evaluaciones, ni premios ni castigos, se educa con amor y para la paz. La educación nos apasiona, no lo hacemos perfecto, lo hacemos con amor”, puntualiza Deisy Torres, una valiosa mujer que inspira al mundo desde Bucaramanga, en Colombia. 

Recomendados

Deisy Torres afirma que ella no sigue a ningún maestro, que simplemente ha podido encontrar las herramientas de muchos mentores que llegan y se van, cada uno de nosotros es un maestro. Recomienda dos autoras: “Louise L. Hay, es una mujer maravillosa que vivió épocas muy fuertes de penumbra, pero miró a su interior y logró lo que buscaba. Su libro Sana tu cuerpo es muy revelador. Clara Estela Arenas con el texto Comparte la prosperidad a través de la magia del perdón es una herramienta que desafía para cambiar la vida". Está convencida de que la experiencia consciente es un camino de aprendizaje que recomienda vivir a cada instante.

 

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Este portal está dedicado a la señora Mery Segura y a sus tres queridas hijas, Ángela, Olga Lucía y Marisol Neira. Verdaderos ángeles en la Tierra. Generosidad, bondad y amor son su identidad.